domingo, 9 de enero de 2011

Filosofía de un gato


Acabo de llegar a una casa que me regalaron unos humanos que no conozco, los cuales me van a dar alimento gratis (por eso me conviene quedarme), voy a tener cuerpos calientes junto a los que dormir, muebles para destrozar como medio de liberar la ansiedad, un lugar en donde enterrar mis inmundicias y no tener que vivir con ellas y en el caso de que mis humanos mueran, me los comeré hasta que encuentre una manera de escapar a un lugar en el que haya alguien que me quiera alimentar a cambio de mis ronroneos producidos por sus caricias.
 Soy pulcro, no tengo sentido del vértigo, puedo ver en la oscuridad y tengo unos reflejos increiblemente rápidos, los cuales tengo que poner a prueba de vez en cuando para no perder, de distintas maneras, como matando pequeños animales o insectos que se mueven rápido, con los que voy a jugar hasta despedazarlos, pero no me los voy a comer por que estan crudos.
 Soy un excelente manipulador, no tengo idioma, pero tengo un lenguaje emocional al que pocos humanos pueden resistirse, no me hace falta mas que poner mi cara mas lastimosa y emitir maullidos desconsolados por un pedazo de fiambre, pescado o cualquier manjar que haya en el plato o la cocina de un ingenuo humano. 
 Mi ideología es el autarquismo-antropodependiente aun que si de dependencia hablamos, creo que evidentemente ellos son los que dependen de mí.
 Me resulta gracioso pensar en la cantidad de sacrificios que estan dispuestos a realizar tan sólo por un ser estéticamente agradable, y con el que pueden compartir ese calor que ellos llaman "Amor".

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