Sé que no todos somos conscientes de los distintos niveles de pensamiento con los que contamos, pero efectivamente aunque creamos que en nuestro pensamiento se reproduce una canción, también pensamos en que NO estamos pensando.
Supongo que también se habrán parado a pensar en la imposibilidad de no pensar... la mente en blanco... ¿como será no pensar? Es paradójico tratar de concebirlo. Algo parecido es el no producir pensamientos voluntariamente, sólo verlos pasar (que por cierto es una técnica de meditación).
La ocurrencia principal por la que reflexiono sobre las líneas de pensamiento es una de mis experiencias paranoicas, en la que me vi atormentado por ideas de una importancia crucial para mi existencia, pero cuya conclusión última no podía llegar a almacenar y recobrar la tranquilidad.
Uno de los aspectos mas curiosos de esta experiencia fue la sensación de tener mas velocidad para relacionar conceptos, aunque nunca llegaba a quedar concretada la relación, por la rapidez con la que me surgían ocurrencias relacionadas con cada simbolo que aparecía en mi mente.
El núcleo de la paranoia como es lógico, era la sensación de falta de control sobre mi mente: no podía seleccionar los pensamientos, no podía dejar de analizar la situación exterior, mi situación corporal, mi situación mental, relacionar todas esas situaciones que ocurrian a la vez y buscarles un origen y un objetivo positivo mientras seguían surgiéndome sensaciones de haber llegado a una verdad objetiva hace un instante, que quedó cubierta por otra línea de pensamiento, en la que veo una realidad negativa, por la frustración que me causa no acordarme de la conclusión final.
Lo mas negativo del caso fue lo que se generó de todo ese enredo cerebral, cuando luego de sufrir frustraciones por no acordarme de verdades objetivas a las que habia llegado, empecé a sentir miedo por no poder concretar mentalmente una situación de peligro en la que en otra línea de pensamiento habia deducido que estaba. El miedo se intensificaba al ser yo cada vez mas consciente de que estaba en una situación de peligro, pero lo único que sabia de esa situación era que existía y nada mas, motivo fundamental por el que no podía actuar en consecuencia y esa idea me desesperaba. No podia dejar de confiar en una sensación de miedo irracional y cuanto mas intentaba controlar mi mente, mas líneas de pensamiento se interponian y ya no entendia como mi cerebro podía procesar tanta información a la vez y al no creerlo, entraba nuevamente en un cortocircuito neuronal, en el que me planteaba la posibilidad de vivir con eso para siempre.